Marruecos es un destino lleno de contrastes donde la tradición, la historia y los paisajes desérticos crean una experiencia única. Este viaje permite adentrarse en ciudades imperiales como Fez o Marrakech, recorrer kasbahs y pueblos fortificados, y descubrir la esencia del país a través de sus medinas, zocos y arquitectura tradicional.
La experiencia se enriquece con rutas por el Atlas y el desierto, donde los paisajes cambian por completo, ofreciendo desde montañas hasta dunas y oasis. Lugares como Ait Ben Haddou o las gargantas del Todra aportan un carácter especial a un itinerario muy completo.
Una propuesta pensada para mayores de 55 años que buscan un viaje diferente, organizado y con acompañamiento, disfrutando de Marruecos con comodidad, seguridad y sin prisas.